¿Qué te motivó a dedicarte profesionalmente a tu puesto? ¿Y el incorporarte a La Comarca Meats?
Mi interés por la prevención surgió al finalizar Ingeniería Técnica Industrial, cuando descubrí el ámbito de los sistemas de gestión y vi que podía unir mi interés por el entorno industrial con la mejora de procesos y la protección de la seguridad y salud de las personas.
Lo que más me motiva de este trabajo es aportar soluciones técnicas que ayuden a mejorar la forma de trabajar y a reducir riesgos. Después de estos años en el ámbito industrial, tengo claro que un entorno más seguro también es un entorno más eficiente y productivo.
Incorporarme a La Comarca Meats supone un reto muy motivador: formar parte de una empresa en crecimiento y contribuir a que la prevención esté integrada en su día a día, acompañando su evolución y sus proyectos de futuro.
Desde tu llegada, ¿Qué aspecto de la cultura de seguridad en La Comarca destacarías como diferencial?
Lo que más destacaría desde mi llegada es la buena disposición que he encontrado. En una empresa con tanta actividad como La Comarca, la seguridad tiene que estar presente en el día a día y en la forma en la que trabajamos.
Me parece muy positivo que la empresa quiera crecer contando con la prevención como parte importante de ese camino. No como algo aparte, sino como una pieza más de la cultura de empresa.
La seguridad no depende solo de PRL; depende de todos. Y cuando hay ganas de colaborar entre departamentos, es mucho más fácil mejorar las cosas.
¿Cómo explicarías a un compañero de otro departamento, de forma sencilla, en qué consiste tu trabajo?
Mi trabajo consiste en ayudar a que el día a día sea más seguro para todos. Revisamos tareas, detectamos riesgos y proponemos mejoras que protejan a las personas y ayuden a que los procesos funcionen mejor.
Fuera del ámbito profesional, ¿Qué actividades te ayudan a desconectar y mantener el equilibrio personal?
Me ayuda pasar tiempo con mi familia y amigos y, por supuesto, hacer deporte 3 o 4 veces por semana, sobre todo tenis y gimnasio. También disfruto de cosas sencillas como escuchar música, leer o pasar tiempo en la playa.
Todo eso me ayuda a desconectar, mantener el equilibrio y volver al trabajo con la mente despejada. Creo que saber parar y desconectar mentalmente es importante para afrontar mejor el día a día y ser más productivo en el trabajo.
