Como responsable técnica de calidad que ha asumido nuevos desempeños, ¿Cómo afrontas esta etapa?
Como responsable del área técnica de calidad, afronto esta nueva etapa con entusiasmo, responsabilidad y, sobre todo, como una gran oportunidad para crecer profesionalmente y poder aportar valor a la organización.
Hasta el momento, mi trabajo ha sido más de ejecutar y preparar todo lo relacionado con el sistema de calidad y auditorías asociadas, y ahora el reto es dar el salto hacia la gestión. Asumir estas nuevas funciones requiere un aprendizaje constante y una alta capacidad de adaptación a las exigencias normativas y del mercado.
Por ello, mi enfoque en esta etapa no es solo mantener los estándares que ya funcionan, sino escalar el sistema de calidad para que sea un motor de eficiencia y permita convertir los datos en decisiones estratégicas.
¿Cuál consideras que es tu mejor cualidad para afrontar este reto?
Considero que mi mejor cualidad para afrontar este reto es la capacidad de análisis y la escucha activa. Al final trabajar en equipo requiere empatía, mantener una comunicación clara, así como un propósito compartido, debido a que la calidad no se impone, sino que se construye colectivamente y conectar la parte técnica con las personas es lo que realmente garantiza que los procesos funcionen y que toda la organización avance en la misma dirección.
La calidad es transcendente en nuestra actividad, ¿La consideras como un principio o como un requerimiento que hay que cumplir?
Considero que la calidad es ambas cosas a la vez, pero garantizar la evolución de requerimiento a principio permitirá marcar la diferencia en una organización.
Inicialmente, la calidad siempre se presenta como un requerimiento basado en el estándar normativo, el cumplimiento de especificaciones y la línea base que debemos satisfacer obligatoriamente para operar en el mercado y evitar no conformidades. Sin embargo, para que una empresa sea verdaderamente excelente, la calidad debe entenderse como un principio cultural y transversal.
En el momento que el que se convierte en un principio, deja de ser una tarea exclusiva del departamento de calidad y pasa a formar parte del ADN de cada departamento, guiando cada decisión diaria hacia la mejora continua y la satisfacción real del cliente.
¿Cuál es esa afición o hobby que tienes y que sorprendería a cualquiera? ¿Qué te gusta hacer en tu tiempo libre?
En mi tiempo libre, lo que más me gusta es pasar tiempo de calidad con mis amigos y perderme por la montaña. Para mí, el senderismo y la naturaleza son la mejor forma de desconectar y recargar energía.
Curiosamente, la montaña me enseña mucho que luego aplico en mi día a día profesional: hay que planificar bien la ruta, estar preparada para los imprevistos que puedan surgir en el camino y, sobre todo, avanzar paso a paso con constancia hasta llegar a la cima. Al final, tanto en el monte como en la gestión de calidad, el secreto está en mantener el rumbo y disfrutar del proceso.
